Los programas juveniles de deporte deben contar con directrices para proteger a los atletas jóvenes de la enfermedad por calor, señala una declaración actualizada de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP).
La mayoría de niños y atletas sanos pueden participar con seguridad en deportes y actividades al aire libre en un amplio rango de temperaturas de templada a caliente, pero a veces los adultos crean situaciones que son potencialmente peligrosas, comentó el Dr. Stephen G. Rice, coautor de la declaración y miembro del comité ejecutivo del Consejo de Medicina del Deporte y Forma Física de la academia.
La enfermedad por calor es completamente prevenible si los entrenadores y otros adultos toman algunas medidas para proteger a los jóvenes atletas del riesgo de enfermedad por calor, y que haya personal capacitado disponible para monitorizar y tratar rápidamente la enfermedad por calor en los atletas jóvenes.
También aconseja que se eduque a los niños sobre cómo permanecer seguros en el calor, que se les permita adaptarse gradualmente a la actividad física en el calor, y que se les ofrezca tiempo y exhortaciones para que beban suficientes líquidos antes, durante y después del ejercicio.
Otras recomendaciones incluyen:
•Cancelar o reprogramar los juegos o prácticas si hace demasiado calor.
•Dar a los jóvenes atletas al menos dos horas de descanso entre competencias del mismo día en temperaturas templadas o calientes.
•Limitar la participación de niños que han sufrido una enfermedad reciente o tienen otros factores de riesgo que pueda reducir su tolerancia a la actividad física en el calor.
•Crear e implementar un plan de acción para la enfermedad por calor.
La declaración de política aparece en la revista Pediatrics.
Fuente: American Academy of Pediatrics