La taurina, esencial para regenerar neuronas

La taurina aumenta la proliferación y diferenciación de células troncales que podrían reemplazar circuitos dañados por el envejecimiento o enfermedades neurodegenerativas.

Científicos del Instituto de Fisiología Celular de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descubrieron que el aminoácido Taurina ayuda a desarrollar el cerebro.

El aminoácido ayuda a que las células troncales proliferen y el cerebro tenga un óptimo desarrollo. En el trabajo del Dr. Arturo Álvarez Buylla, se comprobó que se forman células troncales en dos lugares del cerebro que ayuda al desarrollo del cerebro si se dirigen a lugares específicos.

Lo complicado del proceso de regeneración neuronal es dirigir las células a lugares adecuados y que las células realicen una reconexión adecuada, colocando la célula en el lugar donde murió la anterior.

La taurina es esencial en el funcionamiento efectivo del cerebro, en los primeros años de vida de las personas , ayuda a la organización de las neuronas, por lo que se necesita del aminoácido para la efectiva evolución.

El aminoácido  se encuentra en la carne y en  semillas como nueces, avellanas y un alto porcentaje en leguminosas como el frijol, por lo que se recomienda su consumo, sobre todo en mujeres embarazadas, ya que el desarrollo del cerebro del feto depende en gran parte de esta sustancia. Los adultos en general también deben consumir una buena dosis, para el adecuado funcionamiento neuronal.

De acuerdo con evidencia relativamente reciente, existe la certeza de que en el cerebro adulto hay células de este tipo, que dan origen a nuevas neuronas. A este hallazgo contribuyó de manera decisiva el Dr. Arturo Álvarez Buylla, que se formó en la UNAM y que obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica por sus estudios en neurogénesis.

El trabajo del Dr. Álvarez Buylla fue de los primeros en demostrar que se podían formar neuronas a partir de las troncales localizadas en dos regiones muy pequeñas y específicas del cerebro adulto, lo que echó por tierra la creencia de que no se podían reponer una vez perdidas.

En la actualidad,  el Dr. Alvarez y su equipo pretenden saber si la taurina participa en los mecanismos mediante los cuales las células troncales generan otras que podrían diferenciarse y trasladarse a lugares donde algunas murieron por accidentes, enfermedades neurodegenerativas o por envejecimiento.

“Nuestras investigaciones nos dan una razonable certeza de que la taurina será un factor que facilite ese proceso, y de que, al igual que lo hace en el cerebro en desarrollo, favorecerá la proliferación y la migración de las células troncales adultas para dirigirlas a los sitios donde sean requeridas”, comenta el Dr. Alvarez.

Con otras células las cosas pueden ser más sencillas; con las del cerebro el proceso se complica porque no basta con tener una troncal con el neurotransmisor de la neurona que murió, sino que debe llegar al sitio donde ocurrió la pérdida y restablecer los contactos funcionales que tenía con otras.

Si la taurina faltara en el desarrollo del cerebro, es decir, hasta los primeros años de vida del individuo, la migración y la organización de las neuronas no resultarían exitosas. Por ello, se recomienda a las mujeres embarazadas consumir alimentos que la contengan como la carne, nueces, pistaches, avellanas y todas las variedades del frijol durante la gestación, la lactancia y que le proporcionen al niño una dieta que los incluya.














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