Daño solar en niños

Un estudio, advierte que las vacaciones en la playa durante la infancia incrementan el riesgo de cáncer de piel melanoma posteriormente en la vida, si no se usa protector solar.

Un estudio, advierte que las vacaciones en la playa durante la infancia incrementan el riesgo de cáncer de piel melanoma posteriormente en la vida, si no se usa protector solar.

Los investigadores de Denver evaluaron a 681 niños nacidos en 1998 en Colorado, le preguntaron a sus padres sobre los destinos vacacionales de su infancia y luego hicieron exámenes de piel cuando los niños tenían siete años en busca de nuevos, comúnmente conocidos como lunares. Estos lunares son un factor de riesgo de melanoma maligno, la forma más mortal de cáncer de piel.

“Los lunares aumentaron en cinco por ciento por cada vez que fueron de vacaciones [a partir del año de edad]”, señaló Lori Crane, autora principal del estudio, profesora asociada y presidente de comunidad y salud conductual de la facultad de salud pública de Colorado.

La Sociedad Estadounidense del Cáncer calcula que habrá unos 62,500 casos nuevos de cáncer de próstata en 2008 y unas 8,400 muertes.

Crane señaló que, aunque no se halló que la exposición diaria al sol en casa se relacionara con la cantidad de lunares que desarrollaron los niños, hubo una relación entre la cantidad de veces que se habían ido de vacaciones cerca al agua. Además, los lunares parecieron aumentar a pesar del uso de bloqueador solar. “El noventa por ciento aseguró que usaba bloqueador la mayoría o todo el tiempo”, dijo.

Crane, al igual que otros expertos, aseguró que con frecuencia los padres creen que el bloqueador solar protege contra el cáncer de piel. Aunque el bloqueador sí ofrece algo de protección, los niños que lo usan podrían pasar más tiempo bajo el sol, mucho tiempo después de que la protección del bloqueador se ha desvanecido, dijo.

Otro experto en cáncer de piel aseguró que el nuevo estudio confirma lo que muchos dermatólogos han sabido por mucho tiempo, que la mayor exposición al sol, sobre todo la exposición intermitente en la infancia, incrementa el riesgo de melanoma posteriormente en la vida.

Aunque otros cánceres de piel, como el escamo-celular, se relacionan con la exposición acumulada al sol, “para el melanoma, el asunto es un poco menos claro”, señaló el Dr. Clifford Perlis, director del MOHS y de cirugía dermatológica del Centro oncológico Fox Chase de Filadelfia. “No siempre tiene que ver con la exposición acumulada sino con la intermitente. Las razones no son claras”.

“Lo que este estudio sí apoya es lo que hemos estado diciendo por mucho tiempo, que hay que limitar la exposición al sol durante las horas pico. Hay que usar ropa protectora”, aseguró Perlis. También se recomienda usar bloqueador solar.

El mensaje de este estudio no es dejar de tomar vacaciones en la playa, advirtió Perlis. Tienen “muchas cosas saludables”, dijo.

La sugerencia de Crane es más contundente. Recomienda a los padres evitar o reducir las vacaciones junto al agua cuando los niños están pequeños. “Es mejor esperar a que el niño cumpla diez o doce”, sugirió.

Cuando los padres lleven de todos modos a los niños a la playa, deben ser cuidadosos, recomendó Crane. “No deben confiar solamente en el bloqueador solar. Deben usar camiseta con protección solar. Deben evitar las actividades al aire libre al mediodía”, dijo.

Lo que es mejor es evitar las actividades al aire libre entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, cuando los rayos ultravioleta están en su apogeo.

El estudio aparece en la edición de febrero de Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention.

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