Obesidad: le quita años a su vida.

“La obesidad moderada por lo general reduce la vida en unos tres años”, advirtió el investigador Gary Whitlock, de la Unidad de Servicio de Ensayos Clínicos de la Universidad de Oxford en el Reino Unid

“La obesidad moderada por lo general reduce la vida en unos tres años”, advirtió el investigador Gary Whitlock, de la Unidad de Servicio de Ensayos Clínicos de la Universidad de Oxford en el Reino Unido.
Por obesidad moderada me refiero a pesar alrededor de un tercio más de lo ideal, que para la mayoría de las personas sería tener un sobrepeso de 50 o 60 lb (unos 23 o 27 kg)”.

Whitlock señaló que más de la tercera parte de los estadounidenses de mediana edad cae en esta categoría. “En comparación, pesar el doble del peso ideal, por ejemplo, tener unas 150 lb (68 kg) de más, reduce la vida en alrededor de diez años”, añadió.

Ese nivel de obesidad aún no es común, pero equivale a la reducción conocida de diez años en la vida causada por fumar. “Así que fumar es más o menos tan peligroso como tener obesidad grave y unas tres veces más peligroso que tener una obesidad moderada”, apuntó.

El informe aparece en la edición en línea del 18 de marzo de la revista The Lancet.

Para el estudio, Whitlock y otros miembros de la Colaboración de Estudios Prospectivos recolectaron datos sobre 894,576 hombres y mujeres que participaron en 57 estudios. Los participantes del estudio provenían principalmente de Europa occidental y América del Norte. Su índice de masa corporal (IMC) promedio era de 25.

El IMC es un cálculo que expresa una relación entre la estatura y el peso. Las personas se consideran de peso bajo si su IMC es de menos de 18.5, de peso normal cuando el IMC está entre 18.5 y 24.9, en sobrepeso cuando el IMC está entre 25 y 29.9, y obesas cuando tienen un IMC de 30 o más, según el Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre de EE. UU.

Los investigadores encontraron que los hombres y mujeres cuyo IMC estaba entre 22.5 y 25 vivían el mayor tiempo. Para una persona de 5 pies y 7 pulgadas (1.7 m) de estatura, el peso óptimo sería unas 154 lb (70 kg), señalaron.

Entre los que tenían un IMC superior a 25, cada aumento de 10 a 12 lb (4.5 a 5.5 kg) se traducía a un aumento de morir de alrededor de 30 por ciento. Además, hubo un aumento de 40 por ciento en el riesgo de enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular y otras enfermedades vasculares, un aumento de entre 60 y 120 por ciento en el riesgo de diabetes, enfermedad del hígado o de los riñones, un aumento de 10 por ciento en el riesgo de cáncer, y un aumento de 20 por ciento en el riesgo de enfermedad pulmonar, informaron los investigadores.

“La obesidad causa enfermedad renal, enfermedad hepática y varios tipos de cáncer, pero la forma más común en que resulta letal es al causar accidente cerebrovascular, y lo más importante, enfermedad cardiaca. La obesidad causa enfermedad cardiaca al aumentar la presión arterial, interferir con los niveles de colesterol en sangre, y provocar diabetes”, apuntó Whitlock.

Las personas moderadamente obesas, con un IMC de 30 a 35, reducían su vida en dos a cuatro años. Entre los que eran gravemente obesos, con IMC de 40 a 45, la vida se reducía en ocho a diez años. Se trata de algo comparable a los efectos de fumar, dijo Whitlock.

De hecho, la gente cuyo peso estaba por debajo de lo normal también moría antes, sobre todo debido a enfermedades relacionadas con fumar, señalaron los investigadores.

“Si usted es obeso y fuma, sobre todo, deje de fumar”, aconsejó Whitlock. “Si es obeso y no fuma, no comience a hacerlo, y haga lo que pueda por no engordar más. Al evitar engordar, podría vivir unos cuantos años más que de lo contrario. Al dejar de fumar, un fumador puede esperar vivir varios años más, alrededor de los mismos que una persona gravemente obesa podría ganar al perder la mitad de su peso”.

El Dr. David L. Katz, director del Centro de Investigación sobre la Prevención de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, dijo que este estudio confirma que la epidemia de obesidad es “el peligro inminente que muchos sabíamos que era”.

La asociación entre el IMC y la mortalidad ha sido puesta en duda por la comunidad científica, en parte debido a la incertidumbre de los cálculos del peso y al debate sobre los métodos de medición. “Aquí tenemos una reafirmación empática del tema fundamental: el sobrepeso y la obesidad le quita años a la vida”, advirtió Katz.

“Sabemos que de muchas maneras el IMC es una medida poco refinada de los riesgos de salud asociados a la obesidad, dado que no toda la grasa corporal extra es equivalente”, dijo. “El peso que se aumenta alrededor de la parte media tiende a ser el más peligroso, de manera que los que tienen este patrón podrían tener riesgos más altos que los sugeridos por este estudio. Entre los que aumentan de peso en la parte inferior del cuerpo, los riesgos podrían ser menores”.

Un estudio publicado en la edición del 13 de noviembre de la revista New England Journal of Medicine también encontró que el lugar en que se centra el peso es un factor de riesgo. Los hombres con las cinturas más grandes tenían más del doble de riesgo de muerte, y las mujeres con las cinturas más grandes observaban un aumento en el riesgo de muerte de 78 por ciento.

Fuente: Estudio publicado en la edición del 13 de noviembre de la revista New England Journal of Medicine.

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