Algunas caricaturas generan déficit de atención en niños

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un síndrome conductual con bases neurobiológicas y un fuerte componente genético

La Academia Americana de Pediatría de EUA, recomienda limitar la exposición de menores de 4 años a la televisión y desalienta por completo que los menores de 2 años vean caricaturas como “Bob Esponja” ya que generan déficit de atención.

Según resultados de un estudio, que se publicó en la revista Pediatrics, la Academia Americana de Pediatría, advierte que algunos programas de televisión pueden ser peores que otros y generar en los menores déficit de atención en el corto tiempo y problemas de aprendizaje.

La investigación, titulada “El impacto inmediato de los diferentes tipos de televisión en la función ejecutiva de los niños pequeños”, coordinada por la Dra. Angeline Lillard, de la Universidad de Virginia, se realizó entre 60 niños seleccionados al azar, menores de cuatro años de edad y divididos en tres grupos.

A un grupo se le proyectó la caricatura de ritmo rápido “Bob Esponja”, a otro el dibujo animado de ritmo más lento “Caillou” y el tercer grupo fue de control y recibió lápices de colores y marcadores para realizar un dibujo libre durante un mismo período de tiempo.

La prueba tenía como objetivo analizar la atención de niños menores de 4 años de edad en la resolución de problemas, la autorregulación y otras habilidades de su función ejecutiva después de que vieron uno de los dos dibujos animados de nueve minutos.

El grupo de niños que le correspondió la animación de la esponja,  tuvo resultados significativamente peores en las pruebas que el equipo que le tocó dibujo, y no hubo diferencias entre este y al que le fue exhibida “Caillou”, una caricatura más realista relacionada con un niño en edad preescolar típico.

Los niños que vieron “Bob Esponja” obtuvieron un promedio de 12 puntos menos que los otros dos grupos, mientras que en otra prueba, que medía el dominio de sus facultades y la impulsividad después de ver la caricatura, mostraron una conducta acelerada.

En la segunda prueba se observó el tiempo que esperaban para comerse unos bocadillos que les ofrecieron cuando el investigador salió del salón, y el grupo que vio a “Bob Esponja” esperó un promedio de dos minutos y medio para comerlos, mientras que los otros dos grupos tardaron por lo menos cuatro minutos.

Los autores del estudio admitieron que no podían precisar cuáles características de la serie de televisión crearon los efectos, aunque especulan que la combinación de acontecimientos fantásticos y el ritmo rápido son los responsables.

Investigaciones previas han vinculado a la televisión con problemas de atención de largo plazo en los niños, sin embargo, el nuevo estudio afirma que pueden ocurrir problemas inmediatos a un breve período de exposición de los niños pequeños.

En una caricatura estamos hablando de un promedio de 22 minutos de acción, por lo que un niño más pequeño ante un programa completo puede recibir más daño. La exposición a los medios constituye un asunto de salud pública.

Los investigadores llegaron a la conclusión de que se debe promover la conciencia entre los padres de que al dejar ver a los pequeños este tipo de programas de televisión muy rápidos se está propiciando el deterioro inmediato de la función ejecutiva de los niños.




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