Dieta baja en carbohidratos y rica en proteínas y grasas de origen vegetal

Los carbohidratos que ingerimos y nuestro organismo no “quema”, se almacenan en forma de grasa. De ahí la importancia del ejercicio aeróbico complementado con una dieta baja en carbohidratos y rica en proteínas y grasas de origen vegetal.



Fuente: Vuelve a lo Natural


DESAYUNO

.- Una taza de papaya, kiwi o fresa con una cucharada de queso cottage

.- Una cucharada de salvado de trigo

.- Tres claras con verduras

.- Dos tostadas horneadas

.- Café o té sin azucar


COLACIÓN MATUTINA

.- Ensalada verde o pepinos

.- Jugo de verduras (puede ser de lata de la marca preferida)


COMIDA

.- Ensalada verde con vinagreta preparada con aceite de oliva, sin mayonesa ni azúcar.

.- Pescado (huachinango, robalo, salmón, arenque, blanco del Nilo, etc)

.- Una taza de arroz al vapor


COLACIÓN VERPERTINA

.- Una manzana

.- Un yoghurt sin azúcar

.- Dos cucharadas de salvado de trigo

.- Cuatro almendras


CENA

.- Ensalada verde preparada con vinagreta con aceite de oliva

.- Pechuga de pollo asada o hervida.


Las cantidades de pescado, pollo y verduras son al gusto de cada persona, hasta que quede satisfecha.

Una sugerencia para el desayuno es mezclar la fruta con el queso cottage y el salvado de trigo y guisar las claras con verduras.

Para la colación vespertina también resulta muy agradable al paladar picar la manzana y mezclarla con el yogurt, las almendras molidas y el salvado de trigo.

Es altamente recomendable tomar 2 litros de agua simple al día y hacer ejercicio aeróbico, por lo menos 4 veces por semana, un mínimo de 30 minutos.

Entre las principales ventajas de esta dieta, figura el que quien la hace no pasa hambre y suele quedar satisfecho. Además, se consumen pocos carbohidratos, lo cual impide que los que no se queman, se almacenen en forma de grasa y es rica en grasa de origen vegetal, con lo que se logra un aporte adecuado de lipoproteínas de alta densidad, HDL, por sus siglas en inglés, que nos ayudan a prevenir al aterosclerosis y por lo tanto nos protegen de las enfermedades del corazón y las arterias. Además, se consume proteína en cantidad suficiente, proveniente de carnes magras como la pechuga de pollo y los pescados que son ricos en ácidos grasos omega 3 y tienen un bajo contenido de lipoproteínas de baja densidad, LDL, por sis siglas en inglés que son las que favorecen la aterosclerosis.



Fotografía: Vuelve a lo Natural




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