“Tips” para aliviar el dolor de la vacunas infantiles

El 95% de los niños están correctamente vacunados, hay padres que rechazan las vacunaciones por creerlas innecesarias o perjudiciales

Lo habitual en el consultorio del pediatra es aplicar rápidamente la vacuna y entregarle el bebé a la madre para que se tranquilice, un equipo puso a prueba las llamadas “cinco S”, un método para calmar a los bebés que popularizó el pediatra Harvey Karp en el libro “The Happiest Baby on the Block”.

 Los cinco tips, que en inglés se definen con palabras que comienzan con “S”, son:

1.- Envolver al bebé

2.- Colocarlo de lado o boca abajo, hacer “shhhh”,

3.- Mecerlo suavemente

4.- Darle el chupón para succionar

El resultado es el alivio del dolor y la disminución del llanto, según indica el Dr. John W. Harrington, de la Facultad de Medicina de Virginia del Este y del Hospital de Niños de las Hijas del Rey, en Norfolk, Inglaterra.

Cada bebé responde a un método distinto de alivio, ya sea que se trate de envolverlo, darle un chupete o mecerlo. El estudio, publicado en la revista Pediatrics, incluyó a 234 bebés de entre dos y cuatro meses de vida que recibieron las vacunas de rutina. El equipo los dividió en cuatro grupos. En uno, se les dio un sorbo de agua antes de aplicarles la vacuna y, luego, se los entregó a los padres para tranquilizarlos (grupo de control).

El segundo grupo recibió agua azucarada en lugar de agua común, mientras que los grupos restantes recibieron agua o agua azucarada antes de las vacunas y las “cinco S” después. Los bebés en los que se habían aplicado las “cinco S” tuvieron menos signos de dolor (menos muecas de desagrado y entrecejo fruncido) y dejaron de llorar antes. Sólo unos pocos seguían llorando un minuto después de la vacunación, comparado con la mitad de los bebés del grupo de control y el 30%  del grupo que sólo había recibido agua azucarada.

Al brindarles comodidad física y una voz tranquilizadora se abordo el mecanismo natural de alivio de los bebés.

Pero las “cinco S”, ¿son prácticas en un consultorio pediátrico? los padres pueden aprenderlo en las consultas pediátricas de rutina, pueden utilizarlo en cualquier momento en lugar de usar el biberón, y a diferencia de lo que ocurre con la lactancia, los padres también pueden ponerlo en práctica.

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