Para el sexo no hay prisa

La pareja postmoderna sienta sus bases en el hedonismo, es decir, en la búsqueda del placer, no únicamente de la satisfacción sexual.

Una relación de pareja será más rica, mejor y más profunda si te conectas con tu pareja a niveles más emocionales y menos físicos, antes de ahondar en la intimidad sexual. Llegar a conocer bien a tu pareja antes de dar comienzo a algo tan especial y exclusivo, como es una relación íntima, fortalece sustancialmente una relación de pareja. Por el contrario, acelerarse por llegar a la intimidad puede complicar y hasta ser una carga en lugar de fortalecer la relación.

Una relación entre personas que se aman, confían uno en el otro y se sienten interconectadas emocional y espiritualmente resulta mucho más placentero a la hora de llegar a la intimidad, pero eso solo se logra si le dedicamos tiempo para llegar a conocer a la otra persona y desarrollar una relación especial. Cuando la intimidad física comienza muy temprano puede oscurecer tu juicio y obstaculizar el proceso de conocerse mutuamente.

La sexualidad es la forma de expresión más íntima que se produce entre un hombre y una mujer o entre personas del mismo sexo con preferencias homosexuales. Expresamos el amor que sentimos por nuestra pareja y nos comunicamos a través del acto sexual.

Es a través de caricias, besos, palabras cariñosas, etc. como iniciamos esta entrega hasta llegar al acto más íntimo y profundo que puede realizar una pareja.

Si no existe amor lo que se produce es un encuentro físico cuya única finalidad es la búsqueda del placer. Cuando el amor está presente, se realiza el acto de una forma más delicada y completa en la que además del placer físico, la pareja encuentra la generosidad y la entrega de su compañero.

Existen parejas que al principio tienen dificultades para tener una sexualidad satisfactoria pero que con el tiempo aprenden a relacionarse y a mejorar en este sentido.

Uno de los problemas que surgen al comienzo de las relaciones en algunas parejas es la ansiedad de estar a la altura y la preocupación excesiva por satisfacer a la pareja y satisfacerse a sí mismo, lo que puede suponer un cierto grado de frustración si no se consigue.

Por esto, la confianza con nuestra pareja es fundamental para lograr relaciones sexuales satisfactorias. También el conocimiento de los deseos y del comportamiento sexual de la pareja, hacen que este tipo de relaciones vayan mejorando con el tiempo, realizándose de forma más espontánea y relajada y produciéndose una mayor compenetración sexual.


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