Fisiología del bostezo

Entre las teorías más aceptadas por las cuales ocurre el bostezo es la necesidad de aumentar el flujo de O2 al cerebro.

Bostezar consiste en abrir la boca involuntariamente mientras se realiza una inhalación profunda y prolongada de aire, lo cual generalmente se hace como resultado de somnolencia o cansancio. El bostezo excesivo es el que sucede con más frecuencia de la que se esperaría, incluso si la somnolencia y el cansancio no están presentes.

El bostezo es una respuesta normal a la fatiga y a la somnolencia, pero el bostezo excesivo puede ser ocasionado por una reacción vasovagal. Dicha reacción es causada por la acción de un nervio, llamado el nervio vago, sobre los vasos sanguíneos y puede ser indicio de un problema cardíaco.

El bostezo sigue su curso durante un promedio aproximado de cuarenta y dos segundos, pero su duración puede variar entre alrededor de tres segundos y medio y superar en mucho la media normal.

El bostezo es un poderoso mensaje no verbal con varios posibles significados, dependiendo de las circunstancias:

Puede ser un indicador de cansancio, estrés, exceso de trabajo o aburrimiento.

Una acción que indica descompresión psicológica tras un estado de alerta elevado.

Un medio de expresión de emociones fuertes como el enojo y el rechazo.

Una hipótesis muy común sobre el bostezo sostiene que es provocado por el exceso de bióxido de carbono y a falta de oxígeno en la sangre. El tronco cerebral al detectar esto genera el bostezo. La boca se ensancha y los pulmones inhalan profundamente, trayendo oxígeno hacia los pulmones y consecuentemente a la corriente sanguínea. Es casi seguro, sin embargo, que esta hipótesis sea incorrecta. Una hipótesis más reciente afirma que el bostezo sirve para regular la temperatura corporal o para relajar la musculatura de la cara al estar mucho tiempo en una misma posiciónn; Otra teoría sostiene que los bostezos son provocados por los mismos químicos en el cerebro (neurotransmisores) que afectan las emociones, el sentido del humor, el apetito y otros fenómenos. Estos químicos incluyen la serotonina y la dopamina, entre otros. A medida que más de estos compuestos son activados en el cerebro la frecuencia de los bostezos aumenta. Por el contrario, una mayor presencia en el cerebro de neurotransmisores narcóticos, tales como las endorfinas educe la frecuencia de los bostezos.

A menudo se dice que el bostezo es contagioso: si una persona bosteza, esto causará que otra persona “responda” el bostezo, en ocasiones generando una cadena. Las razones para esto son poco claras, posiblemente se deba al “poder de sugestión”. Otras teorías sugieren que el bostezo sirve para sincronizar el comportamiento anímico entre animales de forma similar al aullido de una manada de lobos durante la luna llena. El bostezo entonces emitiría una señal de cansancio hacia otros miembros del grupo para sincronizar los patrones de sueño y períodos de actividad.

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