Enfermedad articular degenerativa

En la osteoartritis, el cartílago de las articulaciones desgasta, lo que puede causar dolor y rigidez en las articulaciones

La Osteoartritis es el trastorno articular más común. La osteoartritis es causada por el “desgaste y rotura” en una articulación.

El cartílago es el tejido firme y elástico que protege los huesos en las articulaciones y permite que dichos huesos se deslicen uno sobre otro.
El cartílago puede romperse y desgastarse. Como resultado, los huesos se rozan, provocando dolor, hinchazón y rigidez.
Se pueden formar espolones óseos o hueso adicional alrededor de la articulación y los ligamentos y músculos alrededor de la cadera pueden tornarse más débiles y más rígidos.
A menudo, la causa de la osteoartritis se desconoce, es una enfermedad que está relacionada principalmente con el envejecimiento. Los síntomas de la osteoartritis generalmente aparecen en personas de mediana edad y casi toda persona los presenta hacia la edad de 70 años. Sin embargo, estos síntomas pueden ser menores. Antes de los 55 años, la enfermedad ocurre por igual en ambos sexos. Después de los 55 años, es más común en las mujeres.

Otros factores también pueden llevar a osteoartritis: La osteoartritis tiende a ser hereditaria, tener sobrepeso aumenta el riesgo de osteoartritis en las articulaciones de la cadera, la rodilla, el tobillo y el pie, las fracturas u otras lesiones articulares pueden llevar a osteoartritis posteriormente en la vida, la sobrecarga prolongada en el trabajo o en los deportes puede causar osteoartritis.
Las afecciones que pueden llevar a osteoartritis son: Trastornos hemorrágicos que causan sangrado en la articulación, como la hemofilia, los trastornos que bloquean el riego sanguíneo cerca de una articulación pueden llevar a necrosis avascular, otros tipos de artritis, como la gota crónica, la seudogota o la artritis reumatoidea
El dolor y la rigidez en las articulaciones son los síntomas más comunes, el dolor con frecuencia es peor después del ejercicio y al poner peso o ejercer presión sobre la articulación.

Las articulaciones se vuelven rígidas y más difíciles de mover con el tiempo. Usted puede notar un sonido de fricción, chirriante o crujiente al mover la articulación.

La frase “rigidez matutina” se refiere al dolor y la rigidez que las personas sienten apenas despiertan por la mañana. La rigidez por lo regular dura 30 minutos o menos y mejora por la actividad leve que -calienta- la articulación.

Durante el día, el dolor puede empeorar con la actividad y sentirse mejor cuando usted está descansando. Después de un rato, el dolor puede estar presente cuando usted está descansando e incluso puede despertarlo por la noche.

Algunas personas pueden no tener síntomas, aunque las radiografías muestren los cambios de la osteoartritis.

Un examen físico puede mostrar:

•Movimiento articular que puede causar un sonido crepitante (chirriante), llamado crepitación
•Inflamación articular (los huesos alrededor de las articulaciones se pueden sentir más grandes de lo normal)
•Rango limitado de movimiento
•Sensibilidad al presionar la articulación
•El movimiento normal con frecuencia es doloroso
Ningún examen de sangre sirve para diagnosticar la osteoartritis.

Una radiografía de las articulaciones afectadas muestra pérdida del espacio articular. En casos avanzados, habrá un desgaste de los extremos del hueso y espolones óseos.

La osteoartritis no se puede curar y muy probablemente empeorará con el tiempo. Sin embargo, los síntomas de osteoartritis se pueden controlar.

Aunque usted siempre se puede someter a una cirugía, otras terapias pueden mejorar su dolor y hacer su vida mucho mejor. Aunque estos tratamientos no pueden hacer desaparecer la artritis, con frecuencia pueden retrasar la cirugía.

Los analgésicos de venta libre, pueden ayudar con los síntomas de osteoartritis. La mayoría de los médicos recomiendan el paracetamol primero, debido a que tiene menos efectos secundarios que otros fármacos, si el dolor continúa, el médico puede recomendar antinflamatorios no esteroides, los cuales ayudan a aliviar el dolor y la hinchazón, tomar paracetamol u otra pastilla para el dolor antes del ejercicio está bien. Sin embargo, no se exceda en el ejercicio porque haya tomado medicamento. También se pueden usar corticoesteroides inyectados directamente en la articulación para reducir la hinchazón y el dolor. Sin embargo, el alivio dura un tiempo corto. Más de dos o tres inyecciones al año puede ser dañino.

El ejercicio ayuda a mantener la movilidad articulatoria y general, una rutina de ejercicios caseros apropiados. Los ejercicios en el agua, como nadar, son especialmente útiles.

Otras recomendaciones sobre el estilo de vida abarcan:

•Aplicar calor y frío
•Consumir una alimentación balanceada y saludable
•Descansar
•Bajar de peso en caso de tener sobrepeso
•Proteger las articulaciones
A medida que el dolor de osteoartritis de cadera o rodilla empeora, seguirle el ritmo a las actividades cotidianas puede volverse más difícil o doloroso.

•Algunas veces, hacer cambios alrededor de la casa quitará algo de estrés de sus articulaciones y aliviará algo del dolor.
•Las personas cuyo trabajo les esté causando estrés en ciertas articulaciones deben encontrar maneras de reducir el trauma. Es posible que necesite adaptar el área de trabajo o cambiar las tareas laborales.
La fisioterapia puede ayudar a mejorar la fortaleza muscular y el movimiento de articulaciones rígidas, al igual que el sentido del equilibrio. Los terapeutas tienen muchas técnicas para tratar la osteoartritis, pero si la terapia no provoca una mejoría después de 6 a 8 semanas, entonces es probable que no funcione definitivamente.

La terapia de masajes también puede ayudar a brindar alivio del dolor a corto plazo.

Las férulas y dispositivos ortopédicos pueden brindar soporte a las articulaciones debilitadas. Algunos impiden el movimiento de la articulación; otros permiten algo de movimiento. Usted debe usar un dispositivo ortopédico únicamente cuando el médico o el terapeuta los recomienden, dado que el uso incorrecto de un dispositivo de éstos puede causar daño, rigidez y dolor articular.

Los casos graves de osteoartritis pueden necesitar cirugía para reemplazar o reparar las articulaciones dañadas. Las opciones quirúrgicas pueden ser:

•Cirugía artroscópica para recortar el cartílago roto y lesionado
•Cambio en la alineación de un hueso para aliviar la tensión sobre dicho hueso o la articulación (osteotomía)
•Fusión quirúrgica de los huesos, por lo general en la columna vertebral (artrodesis)
•Reemplazo parcial o total de la articulación dañada por una articulación artificial (artroplastia de rodilla, artroplastia de cadera, artroplastia de hombro, artroplastia de tobillo, artroplastia de codo)

Cada persona con osteoartritis es diferente. El dolor y la rigidez pueden impedir que una persona lleve a cabo actividades cotidianas simples, mientras otras son capaces de mantener un estilo de vida activo que incluye deportes y otras actividades, el movimiento puede llegar a ser muy limitado, el tratamiento por lo general mejora la función articular.

Las posibles complicaciones son:

•Reacciones adversas a los medicamentos utilizados para el tratamiento
•Disminución de la capacidad para desempeñarse en actividades de la vida diaria como la higiene personal, oficios domésticos o cocinar
•Disminución de la capacidad para caminar
•Complicaciones quirúrgicas
La pérdida de peso puede reducir el riesgo de osteoartritis en la rodilla en las mujeres con sobrepeso. 

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