Cigarrillo electrónico: riesgos

Se reportan efectos nocivos en las vías respiratorias de los usuarios de cigarrillo electrónico.

El cigarrillo electrónico que se ofrece como una alternativa segura al tabaquismo causaría cambios inmediatos en las vías aéreas de los usuarios.

Un equipo de Grecia detectó alteraciones de la función pulmonar en los fumadores sanos que usaban un cigarrillo electrónico durante cinco minutos, aunque, según publica en la revista Chest, se desconocen los efectos de esas respuestas en el largo plazo.

Un cigarrillo electrónico es un dispositivo de batería que permite inhalar el vapor de una solución de nicotina. Se diseñó para que los fumadores consuman su dosis de nicotina sin exponerse, o exponer a otros, a las toxinas del humo del tabaco.

Pero algunos científicos, incluidos funcionarios de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), sostienen que aún hay muchas preguntas sobre la seguridad de estos productos.

“Esta es la primera prueba de que el uso de un cigarrillo electrónico puede tener efectos fisiológicos agudos”, dijo el autor principal del estudio, Constantine I. Vardavas, del Centro para el Control Mundial del Tabaco de la Facultad de Salud Pública de Harvard.

Vardavas y colegas de Atenas pidieron a 30 fumadores sanos que usaran un cigarrillo electrónico para determinar cómo reaccionaban sus vías aéreas. A los cinco minutos, los usuarios tenían signos de constricción de las vías respiratorias e inflamación, según revelaron varios estudios.

El autor opinó que “se necesitan más estudios para determinar los efectos en el largo plazo”, pero agregó que si los efectos respiratorios son inmediatos, el uso reiterado y prolongado sería preocupante. “Hay quienes aseguran que son inocuos. Pero no es así”, agregó.

Un portavoz de la industria defendió estos productos.

“Eliminan el humo de segunda y tercera mano”, dijo Ray Story, presidente ejecutivo de la Asociación de Empresas de Cigarrillos Electrónicos con Vapor de Tabaco (TVECA, por sus siglas en inglés).

El humo de tercera mano se refiere a las partículas tóxicas que permanecen en la ropa del fumador, los muebles y otras superficies una vez que desapareció el humo de segunda mano.

“Sabemos que el cigarrillo electrónico es mucho más seguro que el cigarrillo tradicional porque el tabaco no se quema ni incluye los 5.000 ó 6.000 ingredientes de los cigarrillos, principalmente sustancias químicas dañinas”, dijo Story.

El portavoz de TVECA aclaró que el cigarrillo electrónico contiene cinco ingredientes principales: nicotina, agua, propilenglicol, glicerina y aromatizantes. “Todos están aprobados por la FDA”, afirmó.

Pero, en su sitio de internet, la FDA publica que “el cigarrillo electrónico pueden contener ingredientes tóxicos para el ser humano y otros que no son seguros”.

De hecho, la relación entre la industria y la FDA es bastante inestable. En el 2010, la agencia les envió cartas de advertencia a cinco fabricantes porque comercializaban los productos ilegalmente como dispositivos para dejar de fumar.

La FDA intentó regular el cigarrillo electrónico como fármaco y frenar la importación a Estados Unidos, pero un juzgado local falló que la FDA sólo podría regularlo como producto con tabaco.

Según Vardavas, se desconoce por qué el uso del cigarrillo electrónico provocó la constricción de las vías respiratorias en los participantes del estudio.

Cuando 10 participantes usaron dispositivos de “control” (sin los cartuchos), no sufrieron los mismos efectos respiratorios. Por lo tanto, la respuesta podría estar en uno o más ingredientes, aunque se desconoce cuál o cuáles serían.

La Sociedad Helénica de Oncología, de Grecia, financió parcialmente el estudio.


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