No encuentran relación entre las estatinas y el cáncer

Las estatinas son relativamente seguras para la mayoría de las personas. Pero no son recomendadas para mujeres embarazadas o para personas que sufren enfermedades del hígado

Las personas que utilizan estatinas para reducir el colesterol no son más propensas a desarrollar cáncer que quienes no toman esos fármacos.

Tras analizar las historias clínicas de casi 92.000 estadounidenses, la Dra. Candace Gunnarsson, de S2 Statistical Solutions, Inc, en Cincinnati y su equipo encontraron que la mitad que tomaba estatinas no era más propensa a desarrollar un tumor en cinco años que la otra mitad.

Menos del 11,4 % de los usuarios de estatinas desarrolló cáncer, comparado con el 11,1 %  de los no usuarios.

Los resultados, se publicaron en Journal of the American College of Cardiology, y proporcionan un motivo más para confiar en que estos fármacos que toman millones de pacientes en el mundo no aumentan el riesgo de desarrollar cáncer.

La mayoría de los estudios disponibles no han encontrado una relación entre las estatinas y el cáncer. El principal aporte del nuevo estudio es que se realizó sobre un grupo grande de pacientes del “mundo real”, en lugar de participantes de un ensayo clínico. Son datos de médicos de todo el país, es muy positivo que no hayamos podido demostrar ninguna asociación entre las estatinas y el cáncer comenta la Dra. Gunnarsson.

El Dr. Stanley Rockson, profesor de la Escuela de Medicina de la Stanford University en California, señala  que no existen motivos biológicos para que las estatinas promuevan la aparición de un tumor.

Sólo en Estados Unidos, la mitad de los hombres mayores de 65 años y el 40 % de las mujeres de esa edad toman estatinas. Los autores revisaron una base de datos de historias clínicas electrónicas de unos 11 millones de estadounidenses, el equipo obtuvo información de 45.857 usuarios de estatinas y compararon a cada uno con otro paciente que nunca había utilizado estatinas, pero tenía la misma “tendencia” a necesitarla, según factores como el peso, la edad, los niveles de colesterol y otras enfermedades.

Todos los hombres incluidos en el estudio eran mayores de 45 y las mujeres, de 55 años.

Fuente: Journal of the American College of Cardiology


Deja un comentario