Mitos y realidades de la Circuncisión

La circuncisión a menudo se realiza en niños sanos por razones culturales o religiosas, los niños judíos son circuncidados cuando tienen 8 días de nacidos.

Los circuncidados tienen menor porcentaje de contraer infecciones y tumores. En torno a la práctica de la circuncisión, existen muchas creencias, pero una realidad es que muchas de las veces se hace más por cuestione religiosas, de moda, que por salud.
Son muchas las personas que consideran que la circuncisión es obligada en los niños y quienes se oponen terminantemente a esta práctica, que se da en ciertos grupos sociales por cuestiones religiosas y en pocas ocasiones tiene una justificación realmente sanitaria.
En algunos círculos sociales se habla de que la operación es un asunto que tiene que ver con la higiene, pero no es así, e incluso se llega a tratar como un asunto más de moda que realmente relacionado con la salud.

Esto está claro para la mayoría de los expertos en salud, como es el caso del jefe del Servicio de Urología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI,el Dr. Eduardo Serrano Brambila, quien comenta que si el prepucio es una formación normal en el varón no tiene porqué retirarse, ya que protege el balano (parte extrema o cabeza del miembro viril), o sea las finas y delicadas terminaciones nerviosas que dan sensibilidad al glande.

Para el Dr. Serrano Brambila, la circuncisión, o eliminación quirúrgica del prepucio, es ocasionalmente solicitada por los padres al nacimiento de sus hijos o en el periodo de lactancia, y rara vez tiene como razón un origen médico. Insiste en que lo ideal es hacerla únicamente ante la presencia de malformaciones congénitas como fimosis o tumores.
La fimosis es una malformación congénita, que da lugar a que la piel del prepucio sea más estrecha que el glande.

Existen enfermedades que hacen necesario circuncidar, como parafimosis, que se da cuando el glande queda “ahorcado” por el prepucio. En los adultos se realiza la operación cuando existen tumores malignos o benignos y en caso de balanopostitis, que incluso, ocasionan problemas para tener relaciones sexuales.
En el caso de las personas que no tienen información o dudan sobre si deben o no circuncidar a un bebé lo más recomendable es que sean orientados por un urólogo pediatra y les diga las bondades e inconveniencias de esta intervención quirúrgica.

Según el Dr. Serrano, para evitar infecciones, la higiene genital es muy importante, ya que la mayoría de los varones mexicanos no son circuncidados y hay quienes no lavan adecuadamente su prepucio.
Durante el baño diario hay que lavarse con agua y jabón el pene, y una vez que se quita el jabón regresar el prepucio a su lugar después de enjuagar muy bien. Se hace la misma operación para el secado, pues la humedad puede el desarrollo de hongos (micosis).

Las estadísticas indican que los circuncidados tienen menor porcentaje de infecciones y de tumores que los incircuncisos, pero la causa no se remite en sí a la presencia del prepucio, sino a una mala higiene, por lo que es responsabilidad de los padres orientar y educar a sus hijos a un aseo correcto del prepucio.

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