Las parejas “controladoras” tienen más conflictos en su vida sexual.

Lo que se pretende es ejercer el poder sobre la pareja, en ocasiones es por celos, otras por creerse superior, por pensar que la otra persona es un objeto de su propiedad

Las personas inseguras tienden a cuidar compulsivamente a sus parejas, y a cuidar controladoramente y a mostrar mayor conflicto con el deseo sexual, comenta el Psicólogo Javier Gómez Zapiain, profesor de psicología de la sexualidad en la Universidad del País Vasco.

El grupo de investigación del Psicólogo  Gómez Zapiain estudió el nivel de conflicto con el deseo erótico, el grado de satisfacción con la vida sexual y otras variables relacionadas con el comportamiento sexual, en una muestra de 211 parejas estables. Para ello repartieron cuestionarios de forma individual y aleatoria en distintos colectivos profesionales procedentes de la educación, la salud, servicios públicos y las actividades privadas.

El objetivo de esta investigación consistió en estudiar las relaciones entre tres sistemas esenciales en el comportamiento humano como son el sexual, el de apego y el de cuidados. Trataron de obtener una evidencia de que la armonía entre los tres sistemas contribuye a la calidad de las relaciones de pareja.

Desde el punto de vista de los modelos de apego, los encuestados se dividieron en dos grandes grupos: seguros e inseguros. Asimismo, las personas inseguras se subdividieron en ansiosas o ambivalentes.

En este sentido, las personas ansiosas son las que reaccionan aferrándose al otro y cuidando compulsivamente, y las personas distantes reaccionan evitando el vínculo. Su filosofía es más vale no tener, que tener y perder. Además, en el ámbito de lo sexual son personas con más dificultades.

Del total de encuestados, 116 fueron mujeres y 95 varones, con edades comprendidas entre los 20 y los 65 años. Un 44,3% de ellas eran personas solteras, un 46,7% casadas, un 4,9% parejas de hecho y un 4,1% divorciadas. El 88,7% de la muestra se consideró heterosexual, el 5,6% homosexual y el 5,6% bisexual.

Del conjunto de la muestra, el 89,5% tenían pareja estable en el momento de la investigación y el tiempo medio de relación se situó en 13,52 años. La pareja más conflictiva resulto: la pareja ansiosa vs. la pareja evasiva.

La combinación de diferentes estilos de apego en una pareja puede explicar su grado de conflicto. Cada persona debe tener la capacidad de ser soporte para responder a la pareja cuando está mal y necesita apoyo emocional. Al mismo tiempo, deben ser capaces de colocarse en “posición de dependencia’, es decir, reconocer la necesidad de apoyo y poder expresarlo en un momento de angustia.

La hipótesis que manejan los expertos es que las personas que muestran seguridad en el apego alcanzan esta capacidad, mientras que las inseguras (ansioso-ambivalentes o evasivas) manifiestan una evidente incapacidad en este sentido.

Es muy interesante, desde la perspectiva de pareja, ver cómo se combinan los estilos de apego dentro de ella. La mezcla más explosiva se produce cuando uno de los miembros de la pareja es ansioso y el otro evasivo. Esta combinación es la que, con mayor probabilidad, podría terminar en una terapia de pareja o incluso en la ruptura.


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