Ataque cardiaco

La mayoría de los ataques cardíacos son provocados por un coágulo que bloquea una de las arterias coronarias, las cuales llevan sangre y oxígeno al corazón

El  ataque cardíaco o infarto agudo del miocardio, se manifiesta cuando existe un bajo flujo sanguíneo que hace que el corazón sufra por la falta de oxígeno. El músculo cardíaco muere o resulta dañado en forma parcial ó permanente. La mayoría de los ataques cardiacos son provocados por un coágulo que bloquea una de las arterias coronarias, las cuales llevan sangre y oxígeno al corazón. Si el flujo sanguíneo se bloquea, el corazón sufre por la falta de oxígeno y las células cardiacas mueren.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, en México, las enfermedades cardiovasculares, representan la 2da causa de muerte.
El Infarto Agudo del miocardio, se presenta con mayor frecuencia, a partir de los 45 años de edad

Entre los síntomas más característicos de un infarto agudo del miocardio, se encuentran:
Dolor en el pecho; sin embargo, algunas personas pueden tener poco o ningún dolor en el pecho, especialmente al llegar a  la tercera edad, o si se padece diabetes, a esto se le conoce como ataque cardiaco silencioso.

El dolor se puede sentir sólo en una parte del cuerpo o irradiarse desde el pecho hasta los brazos o los hombros, el cuello, los dientes, la mandíbula, el área abdominal o la espalda, más frecuentemente el lazo izquierdo del cuerpo.

El dolor puede ser intenso o leve y se puede sentir como:
Presión aplastante o fuerte en el pecho
Una banda apretada alrededor del pecho
Algo pesado posado sobre el pecho
Mala digestión
El dolor generalmente dura más de 20 minutos y no se alivia por completo con el reposo o con un medicamento llamado nitroglicerina.

Otros síntomas de un infarto pueden ser:
Dificultad para respirar
Náuseas o vómitos
Ansiedad
Tos
Desmayos
Mareo, vértigo
Palpitaciones (sensación de que el corazón está latiendo demasiado rápido)
Sudoración

Con mucha frecuencia, se forma un coágulo en una arteria coronaria que presenta un estrechamiento debido a la acumulación de grasa y otras sustancias, condición llamada placa de ateroma  las paredes arteriales. Algunas veces, la placa se rompe y ello provoca la formación de un émbolo, que compromete la circulación y la función del miocardio.

En ciertas ocasiones, el estrés súbito y abrumador puede desencadenar un ataque cardíaco.

Existen algunos factores de riesgo, que pueden propiciar el desarrollo de un infarto agudo del miocardio:
Factores hereditarios
Diabetes
Envejecimiento
Hipertensión arterial
Fumar
Demasiada grasa en la dieta
Niveles de colesterol altos, especialmente colesterol LDL (“malo”) alto y colesterol HDL (“bueno”) bajo. 
Los niveles de homocisteína (un aminoácido), proteína C-reactiva y fibrinógeno por encima de lo normal también pueden incrementar el riesgo de sufrir un ataque cardíaco. La proteína C-reactiva y el fibrinógeno están asociados con la inflamación y este último también está involucrado en la coagulación de la sangre.

Si una persona sufre síntomas compatibles con un infarto, se le hará un electrocardiograma (ECG) inmediatamente, incluso en la ambulancia que le traslade, de hecho, estará unido a un monitor de ECG durante todo el tiempo que esté en el hospital, al menos si ingresa a la sala dedicada a los enfermos graves del corazón o unidad coronaria.

Análisis. Incluyen la determinación de algunos enzimas que aumentan en la sangre cuando se daña el músculo cardiaco.

Estudios de cateterismo cardiaco (coronariografía). Se plantean cuando ya ha pasado la fase aguda.

En cualquier caso, el paciente, deberá mantenerse en observación durante varios días, y se le permitirá aumentar gradualmente su actividad. El tiempo de ingreso en el hospital es muy variable, pero generalmente fluctúa entre los 10 y los 20 días.

Algunas complicaciones que pueden presentarse durante un infarto agudo del miocardio son:
Coágulo de sangre en los pulmones (embolia pulmonar)
Shock cardiógeno
Insuficiencia cardíaca congestiva
Daño que se extiende más allá del tejido cardíaco (extensión del infarto)
Daño a las válvulas cardíacas o a la pared entre los dos lados del corazón
Inflamación alrededor del revestimiento del corazón (pericarditis)
Latidos cardíacos irregulares, incluyendo taquicardia ventricular y fibrilación ventricular
Efectos secundarios del tratamiento farmacológico
O bien la muerte.

El objetivo principal del tratamiento del infarto agudo del miocardio es evitar la muerte, evitar la necrosis del miocardio isquémico en riesgo y la extensión del mismo, evitar la aparición de complicaciones o dar tratamiento a ellas si ya se han presentado.
Si una persona tiene un ataque cardiaco, necesitará permanecer en el hospital, posiblemente en la unidad de cuidados intensivos. La persona estará conectada a una máquina de ECG, de tal manera que el equipo médico pueda observar cómo está latiendo el corazón. Las arritmias (latidos irregulares) potencialmente mortales son la principal causa de muerte durante las primeras horas de un ataque cardiaco.

El equipo médico le suministrará oxígeno al paciente, incluso si los niveles de este elemento en la sangre son normales. Esto se hace para que los tejidos del organismo tengan fácil acceso al oxígeno, de manera que el corazón no tenga que trabajar tan duro.

Asimismo, se coloca una vía intravenosa en una de las arterias y a través de ésta se inyectan medicamentos y líquidos. Es posible que se necesite una sonda insertada en la vejiga (catéter urinario), de manera que los médicos puedan observar qué tanto líquido está eliminando el cuerpo.

También puede aplicarse una terapia trombolítica:
Dependiendo de los resultados del ECG, a ciertos pacientes se les puede administrar anticoagulantes dentro de las primeras 12 horas desde que sintieron por primera vez el dolor en el pecho. Esto se denomina terapia trombolítica y el medicamento se administra a través de una vía intravenosa, los anticoagulantes que se toman por vía oral se pueden prescribir posteriormente para prevenir la formación de coágulos.

La terapia trombolítica no es apropiada para personas que han tenido:
Sangrado dentro de la cabeza (hemorragia intracraneal)
Anomalías cerebrales tales como tumores o malformaciones vasculares
Accidente cerebrovascular en los últimos 3 meses (o posiblemente más)
Traumatismo craneal en los últimos 3 meses
La terapia trombolítica es extremadamente peligrosa en mujeres que estén embarazadas o personas que hayan tenido:Presión arterial extremadamente alta, una cirugía o un traumatismo mayor durante las últimas 3 semanas, sangrado interno durante las últimas 2-4 semanas, úlcera péptica, antecedentes de usar anticoagulantes.

También será necesario suministrar ciertos medicamentos:
Muchos medicamentos diferentes se utilizan para tratar y prevenir ataques cardíacos. La nitroglicerina ayuda a reducir el dolor en el pecho. El paciente también puede recibir medicamentos fuertes para aliviar el dolor.

Los medicamentos anti-agregantes plaquetarios ayudan a prevenir la formación de coágulos. 
Los beta-bloqueadores (como metoprolol, atenolol y propranolol) ayudan a reducir la tensión sobre el corazón y a bajar la presión arterial.
Los inhibidores de la ECA (enzima convertidora de angiotensina), como ramipril, lisinopril, enalapril o captopril, se utilizan para prevenir la insuficiencia cardíaca y bajar la presión arterial.

Puede ser necesario un procedimiento, llamado angioplastia, para abrir las arterias coronarias obstruidas y se puede utilizar en lugar de la terapia trombolítica. La angioplastia con stent puede ser un procedimiento que le salve la vida a la persona en caso de estar experimentando un ataque cardiaco. Sin embargo, para personas con cardiopatía coronaria, estudios recientes muestran que el medicamento y la angioplastia con stent tienen iguales beneficios. La angioplastia con stent no ayuda a que la persona viva por más tiempo, pero puede reducir la angina u otros síntomas de cardiopatía coronaria.

En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía de revascularización miocárdica o injerto de derivación coronaria de emergencia.

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