Escáneres de “acumuladores compulsivos” muestran anomalías únicas

Un 4% de la población mundial está afectada por el Síndrome de Acumulación Compulsiva, consiste en guardar cosas en casa por si algún día resultaran necesarias y por la dificultad de deshacerse de objetos inservibles

Las personas con “trastorno acumulativo” muestran anomalías en escáneres cerebrales que las distinguen de aquellas que sufren de otros tipos de trastorno obsesivo compulsivo (TOC), muestra una investigación reciente realizada por el Dr.  David Tolin, director del Centro de Trastornos de Ansiedad y del Centro de Terapia Cognitivo Conductual del Institute of Living de Hartford, Connecticut EUA.

Deseaban ver si la actividad cerebral de las personas que acumulan es distinta respecto a las que tienen TOC, y si es distinta de la de personas sanas, explica el Dr.Tolin, también buscancomprender si las personas que acumulan muestran una respuesta cerebral anómala a decisiones sobre si conservar las cosas o tirarlas.

Estos hallazgos sugieren que la acumulación se debe considerar como algo distinto del TOC, y que merece reconocimiento como un trastorno psiquiátrico independiente, asegura el Dr. Tolin. Muestra que las personas que acumulan tienen dificultades para procesar la información con normalidad, y que cuando tienen que tomar una decisión su cerebro se hiperactiva, específicamente las partes que tienen que ver con la identificación de la importancia o significación relativa de las cosas.

El Dr. Tolin y colegas informan sobre sus hallazgos en la revista Archives of General Psychiatry.

Para explorar la actividad cerebral en su relación con el trastorno de conducta acumulativa, los investigadores se enfocaron en 107 adultos: 33 mujeres y hombres sanos; 31 pacientes diagnosticados con trastorno obsesivo compulsivo; y 43 pacientes diagnosticados con trastorno acumulativo.

Primero, se pidió a los participantes que trajeran al laboratorio algunos objetos de papel de su pertenencia, como correo basura y periódicos, de casa. Se dio a cada uno objetos similares de papel que no les pertenecían.

Entonces, se pidió a cada persona que decidiera si conservar o no cada artículo individual, con el conocimiento de que todos los artículos descartados luego serían pasados por la trituradora. Durante todo el proceso de toma de decisión, se escaneó la actividad cerebral mediante IRM funcional.

El resultado: el grupo de acumuladores en última instancia descartó muchos menos artículos de papel que el grupo de trastorno obsesivo compulsivo o los participantes sanos.

Se halló que la actividad cerebral normal observada en los del grupo de acumuladores era distinta que la notada en los otros dos grupos. Específicamente, cuando se observaron las imágenes cerebrales de los acumuladores, los investigadores se enfocaron en dos regiones: la corteza cingulada anterior, y la ínsula.

En ambas regiones, la actividad fue particularmente baja entre los acumuladores cuando se enfrentaban al dilema de si conservar o descartar los artículos de papel que no les pertenecían. Cuando se enfrentaban a la cuestión de qué hacer con los artículos que sí eran suyos, la actividad regional fue particularmente alta.

Y cuando se comparó la conducta con los escáneres cerebrales, el equipo halló que la actividad neural en las dos regiones identificadas se correlacionaba firmemente con la gravedad de la acumulación y los sentimientos de indecisión o incomodidad expresados por los participantes.

El Dr. Tolin dijo que su equipo ahora abordará la pregunta de si la terapia conductual específicamente diseñada para abordar el problema de los acumuladores ayudará o no a los pacientes.

Lo que demuestran muy bien es que la acumulación sí muestra un patrón de actividad cerebral anómala que es distinta de simplemente tener TOC, claramente tiene su actividad cerebral patológica distintiva propia, esta información es importante porque aunque es muy poco común y probablemente afecte a menos de uno por ciento de la población, es un problema grave, no hablamos de mantener unos cuantos periódicos adicionales en la casa. Se trata de llenar la casa con cosas hasta el punto de no poder vivir en ella. Y este estudio avanza mucho nuestra comprensión sobre cómo y por qué sucede.

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