Herpes zóster, la “varicela” de los adultos

Después de contraer varicela, el virus permanece latente en ciertos nervios del cuerpo, el herpes zóster ocurre después de que el virus se reactiva en estos nervios

El herpes zóster puede darse en diferentes partes del cuerpo como el tronco, la cara o las extremidades. No obstante, sólo pueden padecer esta afección aquellos que previamente han estado enfermos de varicela.

El causante de esta patología es el virus varicela zóster, el mismo microorganismo que origina la varicela. Después de padecer la varicela el virus queda acantonado en los ganglios paravertebrales. Debido a diversos factores, se reactiva y comienza a multiplicarse en dichos ganglios, migra por las terminaciones nerviosas y llega a la piel, explica la Dra. Dolores  Sánchez Aguilar, presidenta de la asociación territorial gallega de la Academia Española de Dermatología.

El virus se puede reactivar de forma espontánea o bien en relación con situaciones de estrés, fiebre, radioterapia o inmunosupresión. La reactivación del virus depende en buena parte del estado inmunológico del paciente, afirma el Dr. Ignacio Sánchez Carpintero, dermatólogo en la Clínica Ruber de Madrid y en la Clínica Dermatológica Internacional.

En situaciones de baja de defensas el virus se reactiva y se desarrolla el herpes zóster, señala el Dr. Sánchez Carpintero. No obstante, dicha reactivación se ve hasta en un 10 % de la población sana, sin alteraciones inmunológicas. En la mayoría de los casos no se encuentran alteraciones analíticas que expliquen dicha reactivación.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, entre el 10 y el 20 %  de los casos de varicela, esta va seguida años más tarde de herpes zóster. La mayor parte de los casos de herpes zóster se producen después de los cincuenta años de edad o en personas inmunodeprimidas.

Se ha sugerido que los niños con herpes zóster y sin evidencia clínica de varicela previa hayan padecido la varicela intrauterinamente, contagiada por vía transplacentaria.

Por el contrario, si un adulto que no esté inmunizado entra en contacto con el virus varicela zóster, padecerá una varicela. Para estar inmunizado contra este virus es necesario haber padecido la varicela o estar vacunado. El virus varicela zóster tiene distintas puertas por las que entrar en nuestro organismo, puede hacerlo por vía aérea, por contacto muco-cutáneo y perinatalmente.

En personas mayores o inmunodeprimidas, el herpes zóster puede presentar diversas complicaciones como neuralgia, parálisis motora, hepatitis, neumonitis o menigoencefalitis.

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