Las verrugas en la piel

La verruga típica es un crecimiento redondo u oval con una superficie áspera, en comparación con la piel normal circundante, las verrugas pueden tener apariencia clara, oscura

Las verrugas en la piel son lesiones ocasionadas por la proliferación de células  causada por el virus del papiloma humano. Se transmiten por contacto directo e indirecto a través de ropa y artículos diversos. También pueden diseminarse a otras áreas del cuerpo del paciente. Se estima que las verrugas afectan del 7% al 19% de la población.

Según su apariencia y localización las verrugas se clasifican en:

1. Verrugas comunes: son crecimientos de tejido del mismo color de la piel, con superficie rugosa al tacto. Se ubican, en forma aislada o en grupos, principalmente en el dorso de las manos.
2. Verrugas plantares: son lesiones que aparecen en las plantas de los pies, con aspecto similar a las callosidades.
3. Verrugas planas: se trata de lesiones amarillentas, de 2 a 4 mm de diámetro. Son blandas y suaves al tacto. Por los regular, aparecen en la cara y el dorso de las manos.
4. Verrugas genitales: se encuentran en los órganos genitales, en el área púbica y entre los muslos, pero pueden aparecer dentro de la vagina y en el ano.
5. Verrugas subungueales y periungueales: aparecen por debajo o alrededor de las uñas de las manos o los pies.
Las verrugas comunes tienden a no causar molestia, a menos de que estén en áreas de fricción o presión repetitiva. Las verrugas plantares, por ejemplo, pueden volverse extremadamente dolorosas y la presencia de muchas de ellas en el pie puede causar dificultad para correr e incluso para caminar.

Las verrugas vulgares, se originan por la invasión de la epidermis, es decir la capa mas superficial de la piel, por el virus del papiloma humano.

Las verrugas se pueden diagnosticar por un dermatólogo a simple vista. Es posible que el médico quiera tomar una biopsia de la verruga para confirmar que no se trate de un callo u otro crecimiento de apariencia similar.

Las complicaciones de las verrugas incluyen:
-Diseminación de las lesiones
-Recurrencia de las verrugas que desaparecen
-Formación de una pequeña cicatriz si se extirpa la verruga
-Cicatrización queloide, es decir con crecimiento excesivo de piel, después de la extirpación de la verruga.

Habitualmente las verrugas se resuelven en forma espontánea en algunos meses o años. En la población general del 60% al 70% de las verrugas desaparecen espontáneamente antes de los 3 meses. Al desaparecer lo hacen sin dejar cicatriz, lo cual puede no ocurrir si se utiliza algún tratamiento.

Los tratamientos disponibles para el manejo de las verrugas están dirigidos a destruir todas las células infectadas por el virus o lograr que el propio sistema inmunológico del individuo lo realice.

Existen distintos tratamientos disponibles:
– agentes queratolíticos, es decir que rompen la queratina de la piel destruyéndola
– citotóxicos, que también destruyen las células cutáneas
– inmunomoduladores, enfocados a mejorar las defensas para combatir la infección
– crioterapia, es decir la congelación con nitrógeno líquido de la lesión
– rayo láser
– resección quirúrgica

Dentro de los tratamientos posibles de implementar en la atención primaria, los agentes que se aplican directamente en la lesión son los más utilizados; entre ellos, el ácido salicílico y la podofilina.

El ácido salicílico, es un agente queratolítico que actúa destruyendo las células superficiales y que puede tener cierto efecto estimulador de las defensas a nivel local, debido a la reacción inflamatoria que produce.

La podofilina es un efectivo citotóxico. Actúa tanto en piel como en mucosas, sin embargo es menos efectiva que el ácido salicílico en el manejo de verrugas en piel. Esta sustancia debe ser aplicada por personal entrenado ya que lesiona fácilmente la piel circundante.

El ácido salicílico y la podofilina no deben emplearse en recién nacidos y ni en mujeres embarazadas.

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