Pediatras no recomiendan la cirugía de adenoides a niños

Las adenoides, son dos masas de tejido linfoide situadas cerca del orificio interno de las fosas nasales, en el techo de la nasofaringe, justo donde la nariz se une con la boca, forman parte de las amígdalas

Extirpar las adenoides de los niños que presentan resfríos, sinusitis y laringitis en forma reiterada es igualmente efectivo que la “espera vigilada”, indica la Dra. Chantal Boonacker, del Centro Médico Universitario de Utrecht en Holanda.

En otras palabras, “esperar no tiene consecuencias malas”, las adenoides son el tejido ubicado entre la nariz y la parte de atrás de la garganta, como las amígdalas. Ayudan a combatir las infecciones en los niños, pero en la adultez desaparecen. El tejido se agranda en algunos niños y se les extirpa a los que padecen tos crónica y resfríos reiterados. Este procedimiento se conoce como adenoidectomía.

El estudio incluyó a 111 niños, de entre 1 y 6 años, que el año anterior habían tenido entre nueve y 10 infecciones respiratorias (resfríos y sinusitis). Al azar, a la mitad se le realizó una adenoidectomía y con el resto de utilizó la espera vigilada durante los dos años siguientes. En el informe el equipo no había hallado diferencias entre los grupos en cuanto a la aparición de futuras infecciones respiratorias o enfermedades de oído. Finalmente, se les extirparon las adenoides a 23 de los 57 niños tratados con espera vigilada.

En EUA, la mayoría de las adenoidectomías se realizan cuando el tejido se agranda y obstruye las vías aéreas, no por infecciones recurrentes, la espera vigilada es la mejor opción. No habría que operar a los niños antes de indicarles un tratamiento clínico. Si el tratamiento falla, hay que optar por la cirugía, el tratamiento de los niños con trastornos respiratorios incluye el uso de antibióticos para eliminar la infección o de esteroides nasales de uso tópico para controlar las alergias.

Muchas veces, en los niños con infecciones respiratorias altas frecuentes, las adenoides no serían la única causa de esas infecciones. Los resultados del estudio sugieren que retrasar la cirugía en los niños con trastornos respiratorios sería una decisión económica y médica inteligente

Fuente: JAMA Otolaryngology-Head & Neck Surgery

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