Halitosis o mal aliento: ¡hay muchas causas, que tienen solución!

La halitosis, es un padecimiento, que se caracteriza por el mal olor que proviene de la boca, y que puede tener diversas causas.

La halitosis, es un padecimiento, que se caracteriza por el mal olor que proviene de la boca, y que puede tener diversas causas.

Esta condición puede ser tan grave, que llegue a afectar la vida social, afectiva y laboral de las personas. Debido a la falta de información y actualización con respecto a este padecimiento, el mito de que el mal aliento proviene principalmente del estómago sigue vigente. Sin embargo estudios recientes han hecho posible definir las verdaderas causas de la halitosis y por lo tanto desarrollar diversas formar para evitar y prevenir este problema.

La halitosis puede ser provocada por numerosos padecimientos como: sinusitis, amigdalitis críptica, infecciones pulmonares, divertículos en el esófago, reflujo, gastritis, cambios hormonales, problemas en el hígado o riñones, mala alimentación, ingesta de medicamentos como antihistamínicos y antidepresivos. También el tabaquismo y el alcoholismo son causas del mal aliento, al igual que la deficiente higiene bucal.

Es muy común que las personas tengan mal aliento por la mañana, al despertar, ya que durante el sueño disminuye la producción de saliva y las bacterias proliferan en la cavidad oral, dando mal aliento . Otra condición que favorece el mal aliento es el permanecer períodos prolongados en ayuno.

Generalmente uno mismo no se da cuenta que puede tener mal aliento debido al “fenómeno de adaptación”.

Para saber si usted padece de halitosis, le recomendamos comprobarlo a través de estos métodos sencillos:

* Tocar con la lengua varias veces la muñeca de la mano, dejar secar durante 30 segundos y olerla.
* Frote la lengua sobre una toalla o pañuelo, deje secar y al olerla percibirá la presencia de halitosis.

Actualmente el mal olor se puede medir electrónicamente por medio de un halímetro, con el cual se hace una lectura de los gases producidos por los residuos en la lengua.

El cepillado común de los dientes y el uso de hilo dental para extraer residuos de alimentos no es suficiente para evitar la halitosis producida en la boca. También es necesaria una limpieza frecuente de la lengua, que se logra con un limpiador lingual, una especie de rastrillo fabricado especialmente para limpiar la lengua de forma suave y eficaz, sin lastimarla.

Otras maneras de prevenir el mal aliento son:

* Visitar al dentista cada seis meses, para revisión y limpieza general.
* Cepillar los dientes, usar hilo dental y limpiar la lengua con un limpiador lingual después de cada alimento.
* Usar un enjuague bucal, de preferencia libre de alcohol.
* Tomar frecuentemente agua, ya que la deshidratación puede fomentar halitosis.

Existen diversas opciones en cuanto al tratamiento de la halitosis, algunas de ellas son:

* Acudir a un odontólogo que explore la cavidad oral, todas las piezas dentarias y las encías. Es posible que aconseje una tartrectomía para eliminar la placa bacteriana y será necesario tratar las piezas dentales con caries o extraer las piezas dentales en muy mal estado.
* Uso de seda dental: para eliminar los restos de comida incrustados entre los dientes. Debe realizar después de las comidas y antes del cepillado dental.
* Cepillado dental, como mínimo tres veces al día o después de cada comida principal y sobre todo nunca olvidar antes de ir a dormir por la noche. El cepillado de los dientes debe realizarse en todas sus caras y también debe incluir el dorso de la lengua. Se recomienda un cepillo dental suave si sangran las encías y una pasta de dientes que tenga un alto contenido en flúor.
* Colutorios bucales tras el cepillado o entre cepillados. Su eficacia es transitoria y no deberían sustituir al cepillado dental.
* Masticar chicle sin azúcar: es otro remedio contra la halitosis entre las comidas o entre cepillados de dientes, debido a que aumenta la producción de saliva. Tampoco debe sustituir al cepillado dental.
* Ingesta abundante de agua: se recomienda beber entre dos litros de agua al día para favorecer la producción de saliva.
* Evitar el tabaco, alcohol, café y alimentos de intenso sabor u olor como el ajo, que potencian la halitosis.

Si usted padece halitosis, o bien, algún niño (los pequeños son muy sinceros), le advierte sobre su mal aliento, no se confíe, acuda con un especialista, y soluciones su problema.

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